Siempre, en toda pretemporada, se vive de una forma intensa y algo alocada, hay que tener en cuenta que cada temporada cambia todo, horarios de entrenamientos, número de equipos en el club, jugadores y entrenadores, todo es nuevo y todo tiene su tiempo de adaptación.
Si tenemos en cuenta que además esta pretemporada he estado ausente durante quince días, el cahos y despistes pueden ser mayores. Por si todo esto no fuera poco, debemos de sumar que para la presente Temporada 2010-2011 en GCB es todo una auténtica locura. Los 24 equipos, las escuelas de baloncesto, los 21 entrenadores, los 14 ayudantes y las nuevas incorporaciones de colaboradores y directivos, se antoja que debe de estar todo muy bien definido y muy bien atado para conseguir una coordinación y funcionamiento unánime en todos y cada uno de los equipos.
Se necesita de un gran trabajo de muchas horas de dedicación para que todo funcione, para organizar, no solo los equipos: instalaciones, pistas, horarios y entrenadores, sino también para organizar todos los temas deportivos, planificaciones deportivas y objetivos a conseguir. Sin contar el tema administrativo (fichas, mutua, reconocimientos médicos...) o el tema de materiales (balones, equipaciones...).
Por todo ello, el momento más delicado de cada temporada es la pretemporada, donde todo el mundo llega con muchas ganas y todo el mundo quiere lo mejor para si mismo, intentando que salga a la perfección y arrancar en el menor tiempo posible.
Lo dicho... las pretemporadas es todo un periodo de locura.
NOS VEMOS EN LAS PISTAS.
Si tenemos en cuenta que además esta pretemporada he estado ausente durante quince días, el cahos y despistes pueden ser mayores. Por si todo esto no fuera poco, debemos de sumar que para la presente Temporada 2010-2011 en GCB es todo una auténtica locura. Los 24 equipos, las escuelas de baloncesto, los 21 entrenadores, los 14 ayudantes y las nuevas incorporaciones de colaboradores y directivos, se antoja que debe de estar todo muy bien definido y muy bien atado para conseguir una coordinación y funcionamiento unánime en todos y cada uno de los equipos.
Se necesita de un gran trabajo de muchas horas de dedicación para que todo funcione, para organizar, no solo los equipos: instalaciones, pistas, horarios y entrenadores, sino también para organizar todos los temas deportivos, planificaciones deportivas y objetivos a conseguir. Sin contar el tema administrativo (fichas, mutua, reconocimientos médicos...) o el tema de materiales (balones, equipaciones...).
Por todo ello, el momento más delicado de cada temporada es la pretemporada, donde todo el mundo llega con muchas ganas y todo el mundo quiere lo mejor para si mismo, intentando que salga a la perfección y arrancar en el menor tiempo posible.
Lo dicho... las pretemporadas es todo un periodo de locura.
NOS VEMOS EN LAS PISTAS.
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