miércoles, 13 de agosto de 2008

NUNCA TE PUEDES FIAR


Esta próxima temporada, más que nunca, no te puedes fiar de ningún rival, todos pueden dar la sorpresa y todos pueden optar a todo.

La Selección Nacional Absoluta sigue su andadura por los Juegos Olímpicos, pero ayer se las vio contra el anfitrión (China) que casi le cuesta una derrota inesperada y sorprendente, aunque finalmente los pupilos de Aito supieron reaccionar y vencer a los anfitriones. Todavía queda mucha Olimpiada, pero de lo que si estamos casi todos seguros es de que esta Selección es una de las mejores de la historia del baloncesto en nuestro país, incluso más que la que consiguiera el Mundial en Japón. Es por ello de que se espera grandes resultados y la vuelta a casa con alguna medalla.

Al igual que la Selección para mi este año es muy especial, además de las complicaciones que supone tener que llevar dos equipos a la vez en la misma temporada (Cadete-A y Junior-B) se suma la dificultad añadida de competir contra todo tipo de rivales: buenos y grandes equipos que por historia y logros deben de ser los favoritos a priori, y también pequeños y modestos equipos.
Esto supone un arma de doble filo, pues uno puede trabajar y salir muy motivado contra los supuestos equipos favoritos, realizando un gran encuentro, pero también puede trabajar y salir desmotivado contra equipos supuestamente inferiores, realizando un mal encuentro. En ambos casos se puede ganar y perder, pero lo que se debe de intentar por todos los medios en no fiarte de ningún rival y siempre, siempre, trabajar y realizar el mejor baloncesto posible dentro de las posibilidades y limitaciones de cada jugador y de cada equipo.

Por ello esta próxima temporada 2008-2009 supone un reto de enorme valor para dos conceptos muy distintos en mis objetivos personales: por un lado la progresión personal del Junior-B y por otro lado la posibilidad de soñar con un imposible con el Cadete-A. Por eso, desde el antes del principio, se debe de trabajar de cara a la consecución real y coherente de cada equipo y de cada jugador. Nunca te puedes fiar del rival, ni para bien ni para mal y se debe de trabajar al 200% para conseguir unos objetivos acorde a la situación de cada uno.

NOS VEMOS EN LAS PISTAS.