
A menudo se suele caer en la tentación de relacionar las vacaciones estivales con la cama o el sofa... un periodo en el que el deporte y el esfuerzo físico debe de dar paso al descanso. Aunque realmente este echo es un hándicat para un buen jugador de baloncesto o un buen deportista.
La tentación de "tirarse a la bartola" es muy grande, pero el mantener la forma física (y sobre todo ahora en verano) es mucho más fácil de lo que uno se cree, casi sin enterarse. La cuestión no es hacer mucho unos días aislados y sin continuidad, el truco es seguir realizando cualquier actividad física, por muy poco que sea, pero durante todos los días.
En verano es casi obligatorio acudir a la piscina o a la playa, en donde el echo de nadar y de pasear por el césped y sobre todo por la arena, ya es un gran componente para mantener el estado de la forma. Si a esto se une que es cuando más tiempo libre se tiene para quedar con amigos o conocidos y realizar partidos o "pachangas" de baloncesto, de fútbol o de voleibol, o realizar cualquier tipo de actividad deportiva (tenis, frontón, pin-pong...) se antoja muy difícil perder la forma física, salvo si se esta todo el día encerrado en casa delante de la televisión o el ordenador.
A menudo (sobre todo en determinadas edades) se suele evitar el salir con los padres a dar paseos, visitar localidades o monumentos, estas pequeñas actividades con la familia también forman parte de un desgaste físico importante, pues se une el echo de realizar un esfuerzo físico (caminar) y las temperaturas que se alcanza en verano, que provocan un mayor desgaste.
Si tienes la oportunidad de estar durante varios días en localidades costeras a menudo se realizan competiciones de diferentes deportes, que lejos de poder llegar a ser "campeón del mundo" sirven de aliciente para seguir practicando deporte y seguir esforzándose físicamente.
Si por otro lugar te encuentras en la montaña el senderismo y los baños en los ríos también son una buena escusa para poder realizar una actividad física. La practica de deportes de aventuras en estos parajes son un nuevo aliciente para seguir y hacer nuevas actividades deportivas (escalada, rafting, paseo a caballo, montan-bike...).
En definitiva, el verano no debe de ser una escusa para quedarse "apalancado" en casa sin salir sino más bien todo lo contrario, debe de ser la escusa perfecta para hacer más deporte que nunca y conseguir llegar al principio de la pretemporada regular con una buena base física y así comenzar con buen nivel la preparación de la nueva temporada.
NOS VEMOS EN LAS PISTAS.
La tentación de "tirarse a la bartola" es muy grande, pero el mantener la forma física (y sobre todo ahora en verano) es mucho más fácil de lo que uno se cree, casi sin enterarse. La cuestión no es hacer mucho unos días aislados y sin continuidad, el truco es seguir realizando cualquier actividad física, por muy poco que sea, pero durante todos los días.
En verano es casi obligatorio acudir a la piscina o a la playa, en donde el echo de nadar y de pasear por el césped y sobre todo por la arena, ya es un gran componente para mantener el estado de la forma. Si a esto se une que es cuando más tiempo libre se tiene para quedar con amigos o conocidos y realizar partidos o "pachangas" de baloncesto, de fútbol o de voleibol, o realizar cualquier tipo de actividad deportiva (tenis, frontón, pin-pong...) se antoja muy difícil perder la forma física, salvo si se esta todo el día encerrado en casa delante de la televisión o el ordenador.
A menudo (sobre todo en determinadas edades) se suele evitar el salir con los padres a dar paseos, visitar localidades o monumentos, estas pequeñas actividades con la familia también forman parte de un desgaste físico importante, pues se une el echo de realizar un esfuerzo físico (caminar) y las temperaturas que se alcanza en verano, que provocan un mayor desgaste.
Si tienes la oportunidad de estar durante varios días en localidades costeras a menudo se realizan competiciones de diferentes deportes, que lejos de poder llegar a ser "campeón del mundo" sirven de aliciente para seguir practicando deporte y seguir esforzándose físicamente.
Si por otro lugar te encuentras en la montaña el senderismo y los baños en los ríos también son una buena escusa para poder realizar una actividad física. La practica de deportes de aventuras en estos parajes son un nuevo aliciente para seguir y hacer nuevas actividades deportivas (escalada, rafting, paseo a caballo, montan-bike...).
En definitiva, el verano no debe de ser una escusa para quedarse "apalancado" en casa sin salir sino más bien todo lo contrario, debe de ser la escusa perfecta para hacer más deporte que nunca y conseguir llegar al principio de la pretemporada regular con una buena base física y así comenzar con buen nivel la preparación de la nueva temporada.
NOS VEMOS EN LAS PISTAS.
